REHABILITACIÓN DE FACHADA EN EL CENTRO HISTÓRICO DE VALENCIA

30/11/2015

Recientemente  hemos participado en un proyecto de rehabilitación en el Barrio del Carmen de Valencia de una fachada muy próxima a las “Torres de Serranos”. Vamos a utilizar este trabajo para hacer un post explicando brevemente el proceso y hablar de la pintura al silicato en fachadas.

 

El Edificio

El edificio se sitúa en la calle Blanqueries nº 9 en esquina con la calle Moret. Consta de 6 alturas, 16 viviendas y 21 balcones. Fue reconstruido en 1995 imitando la fachada existente.

La fachada es la parte del edificio que sufre todas las inclemencias meteorológicas. La aparición de patologías constructivas es habitual y hacen necesaria la reparación, conservación y mantenimiento. Con el paso del tiempo la fachada de un edifico se deteriora, actúa como la piel en nuestro cuerpo:  Nos protege de los agentes agresivos del exterior y por ello debemos prestar especial cuidado a su mantenimiento. La aparición de fisuras por retracción, por movimientos, patologías, etc. es muy frecuente, casi inevitable, a consecuencia de ello se generan entradas de agua de lluvia que queda en el interior de nuestros revestimientos con el daño que esto ocasiona al conjunto de la fachada.  Obviamente si no realizamos un buen mantenimiento estos problemas, se incrementan y aparecen desprendimientos, desconchados, generación de microorganismos y demás patologías que sin duda causarán una desmejora en las funcionalidades y estética de la fachada.

 

Es por ello que la elección del material a emplear determina la calidad de la intervención así como el tiempo que transcurra hasta la próxima labor de mantenimiento. En la rehabilitación de una fachada, la Propiedad evalúa todos los elementos que condicionan el coste de esta intervención: Costes de Proyecto, coste de montaje de andamios, coste de construcción, licencias y permisos. La repercusión del material supone aproximadamente el  5% del conjunto del presupuesto final, por ello es importante asegurarse de que este material sea de gran calidad, ya que determinará las características de la protección de nuestro edificio, en esta intervención de Blanqueríes, la Comunidad de Propietarios asesorada por un buen Arquitecto no tuvo ninguna duda y optó por la mejor solución, Keim Soldalit es una pintura mineral de sol-silicato de gran calidad, además de disfrutar de un aspecto mineral único y las propiedades de las pinturas al silicato, representa una opción muy económica por su gran durabilidad.

 

El Proyecto

La intervención consta de una primera fase de saneamiento del estado existente. Se encuentran forjados y voladizos con fisuras y desprendimientos producidos por la carbonatación de las armaduras que producen una expansión de su volumen y se evidencia en grietas y desprendimientos de los morteros/hormigones que las rodean.

 

Para ello se pican todas las zonas hasta descarnar las armaduras dañadas y se le aplica tratamiento al acero para paralizar su proceso de oxidación, a continuación se pasiviza el armado para protegerlo de la carbonatación y se termina el saneamiento rehaciendo el mortero de revestimiento.

Además de solucionar el problema de carbonatación, en este proyecto el Arquitecto aprovecha la intervención para proteger la fachada del agua en escorrentía. El agua de escorrentía es la que se ve arrastrada por los paramentos verticales por efecto de la gravedad, lleva consigo la suciedad acumulada en superficies horizontales de cornisas y demás puntos singulares de una fachada y como consecuencia produce manchas y decoloraciones en superficie, además debido a la materia orgánica que arrastra favorece la aparición de microorganismos en la superficie.

Para prevenir el agua de escorrentía debemos impedir que el agua discurra por nuestra fachada, la solución es un goterón y su función es generar un punto de inflexión del agua para permitir que caiga libremente al vacío sin que afecte a nuestra fachada. En esta intervención se coloca unas láminas protectoras de zinc empotradas lo largo de las molduras de cornisa generando un goterón continuo.

 

Una vez solucionados los problemas de albañilería, se procede a pintar la fachada. Para la aplicación de cualquier pintura se debe limpiar a chorro de agua a presión  toda la fachada, utilizando KEIM Steinreiniger-N, un jabón neutro que se diluye en el depósito del equipo de limpieza a presión  para eliminar toda la suciedad. A continuación se aplica KEIM Algicid-Plus, producto de limpieza con efecto microbiocida, en base acuosa en las zonas afectadas por los microorganismos. Después de proteger cristales y carpinterías se procede a la aplicación de la pintura mineral de sol-silicato mediante el sistema Keim Soldalit.

Es importante en este punto hacer mención a los beneficios de trabajar con Keim Soldalit sobre soportes orgánicos.

El tradicional inconveniente de la utilización de pinturas al silicato sobre soportes orgánicos (pinturas plásticas convencionales) es la incompatibilidad de adherencia entre ambos sistemas de pintura. Mientras que con los silicatos convencionales deberíamos aplicar un puente de unión entre ambos sistemas, incrementando costes de mano de obra y de material, la nueva generación de pinturas de Keim (en exteriores el sistema Keim Soldalit) incorpora Sol de Síclice en su formulación permitiendo adherencia directa en puntos donde no puede realizar el proceso de silicatización. El sol de sílice, al igual que el silicato potásico, son formas específicas de dióxido de silicio líquido, sustancias totalmente inorgánicas.  Este ligante de sol de sílice tiene unas propiedades totalmente novedosas, entre otras, una adherencia extraordinaria en casi cualquier soporte habitual. Por tanto, Keim Soldalit reaccionará químicamente en todos aquellos puntos en los que disponga de reactivos minerales, por ejemplo en partículas de mortero en los que la pintura orgánica ha desaparecido por desgaste y cuando esta reacción no sea posible, mediante el sol de sílice conseguiremos una unión sólida y estable sobre cualquier soporte. De esta forma se consigue una combinación ideal entre dos principios de adherencia distintos. 

(Más información en el folleto Keim Soldalit)

La primera mano del sistema se realiza con la pintura de sol-silicato Keim Soldalit Grob. Se trata de una pintura mineral de sol-silicato con cargas de mayor granulometría. Esta pintura se utiliza para cubrir microfisuras estáticas y para aportar textura en revestimientos, ya que a causa de las labores de albañilería para la conservación de la fachada se generan reparaciones puntuales con morteros de diferente origen y textura que los originales. Con esta solución aportamos una nueva textura mineral a la fachada haciendo imperceptibles las diferencias de la fachada, además esta primera mano puede pigmentarse del mismo color que la pintura de acabado, con el importante ahorro de tiempos de ejecución y mano de obra que esto supone.

 

Para finalizar la intervención, aplicamos la mano de pintura de sol silicato Keim Soldalit. En este proyecto se utilizan dos colores, un tono claro para paramentos y un tono más intenso para destacar elementos arquitectónicos: cornisas, molduras, voladizos, etc. Dejamos unas imágenes de la fachada después de la intervención, además destacamos las ventajas de utilizar nuestras pinturas a modo de resumen, juzguen ustedes amigos:

 

 

 

 

 

Fachadas sostenibles de calidad insuperable

De uso universal en todos los soportes

Enormemente duradera por su máxima resistencia a la intemperie y óptimas características física

Perfecta gestión de la humedad

Especialmente económica a largo plazo

Colores totalmente estable a la luz y a los rayos UV

Poca tendencia a ensuciarse

Aspecto mate mineral

Componentes del sistema perfectamente adaptados entre sí

 

La garantía de nuestras pinturas viene dada por la cantidad de fachadas y murales históricos que perduran desde hace incluso siglos.

 

 

 

Esperamos que este post les haya gustado, aprendemos en cada proyecto algo nuevo y en este caso nos gustaría destacar que para alcanzar el éxito en cualquier rehabilitación, es imprescindible contar con un técnico competente que realice un proyecto y dirección de obra consecuente, una empresa de rehabilitación sería que se preocupe de realizar bien su cometido y la utilización de un sistema de materiales de calidad apropiados para cada proyecto, con un soporte técnico consecuente para sacarle el máximo rendimiento, como hemos estado viendo, económicos y técnicos. Cuando estos tres factores se cumplen,  se disfruta del trabajo realizado por parte de todos los que participamos y esto es muy gratificante.

Si quiere información sobre el arquitecto responsable del proyecto así como la empresa que realizó la rehabilitación, por favor contacte con nosotros.




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